Estuche de 2 Velas Clasicas - para componer
Un dúo de fragancias personalizado, para regalar o para uno mismo.
País / Idioma: España, Español
Un dúo de fragancias personalizado, para regalar o para uno mismo.
Higueras bajo el caluroso sol del Mediterráneo.
El encuentro de las bayas y las flores.
Una brisa de verano que trae el dulce aroma de la citronela.
Vívido y agridulce. Un tesoro redescubierto en el jardín.
A la sombra de la higuera: acentos verdes, evocación del verano.
Musgo arbóreo, matcha y esencia de cedro. La serenidad de un jardín zen.
El intenso aroma de los granos de café recién molidos.
Rosas que estallan en flor en mayo.
Flor de azahar, jazmín, iris. Un paseo por un jardín lleno de encanto.
Una hoja aromática, fresca y esquiva.
Un paseo bajo las higueras, a orillas del Mediterráneo.
Una oda al muguete, fresco y delicado.
La dorada calidez del ámbar, impregnada de un misterio ancestral.
Una potente revelación de las oscuras y ahumadas profundidades de la vainilla.
Una oda a la flor más emblemática de la primavera.
Una delicada flor blanca se revela tierna y voluptuosa.
El agradable aroma de un huerto para la cocina.
La memoria olfativa de la primera tienda Diptyque.
Mate, jazmín y té blanco. El encuentro de plantaciones de té y talleres de artesanía tradicionalen China.
Campos de lavanda, hasta donde alcanza la vista.
El denso y ahumado perfume de una lumbre crepitante.
Una nube dorada de tierna mimosa, resplandeciente en el silencio del invierno.
Un floral embriagador de los campos del sur de la India.
Semillas de sésamo negro recién tostadas.
El vibrante encuentro entre la grosella negra y la rosa.
Un paseo por un sendero bordeado de ortigas.
Sándalo de Asia. Cremosa, amaderada, contemplativa.
Un sensual remolino de miel, tabaco y especias.
Algunas cuentas de ámbar en un cofre antiguo.
Un ramo multicolor de delicadas flores.
El aroma de una tarde en pleno verano, capturado en cera.
Una preciada madera del corazón de Oriente.
En el sur de la India, campos infinitos de tuberosa.
Un tilo al comienzo del verano.
Un ceremonial de aromas herbales que reconforta con delicadeza.
El dulzor de la mermelada cítrica en el aire de la tarde
Un vibrante árbol mexicano en plena floración.
El perfume de un campo de menta silvestre al viento.
La madera se enciende. El fuego crepita en el hogar.
La calidez resinosa del benjuí, acaramelada y envolvente.
Preciosas violetas, recién recogidas a la luz de la mañana.
Hojas de pachulí recién cortadas secándose al sol
El aroma de la jalea dorada de membrillo en los recuerdos de la infancia.
Cuero oscuro, un compañero de viaje a través del espacio y el tiempo.
Una expresión vivaz del acidulado yuzu japonés
En el corazón de un bosque aromático.
Especias y piel de naranja confitada, el aroma del invierno.