Jabón Reconfortante - para las Manos
La capacidad reconfortante de la lavanda fina en un delicado jabón.
País / Idioma: España, Español
Sorprenda a sus seres queridos con perfectos tesoros perfumados y regalos inspiradores de Diptyque este Día de San Valentín.
La capacidad reconfortante de la lavanda fina en un delicado jabón.
Un homenaje a la vida nocturna del París de los años 60.
Esta bandeja en biscuit de porcelana es un objeto decorativo que embellece la rutina cotidiana.
Un velo impalpable y bienhechor para las manos.
La tinta se infusiona en la página. Una inmersión en el corazón de los azmicles.
Una leyenda de amor se dibuja en la piel.
Una nueva expresión del naranjo amargo, ácido y azucarado.
Cinco paisajes olfativos icónicos para descubrir, regalar o regalarse.
Un cuidado purificante, una promesa de manos siempre suaves.
Flor de naranjo en una caricia fresca, densa y rica para la piel.
Un encuentro de tinta y papel. Un almizcle, una invitación a crear.
Un bálsamo con un perfume emblemático que evoca el París de otra época.
Una tuberosa en el crepúsculo. Un recuerdo de Vietnam en un perfume.
Caprichosa, exaltada, así se revela otra cara de la rosa.
Recuerdo de Rodas: Un aceite perfumado y acariciador.
Una bruma perfumada, una oda a la rosa y las bayas de grosellero.
Un velo impalpable que captura con precisión el naranjo amargo, vivaz y especiado.
Una celebración suave y especiada del viaje y de la vainilla.
Una delicada y voluptuosa expresión de los nenúfares.
Musgos, especias, grosellero. Un viaje a una fragancia emblemática.
Higueras bajo el caluroso sol del Mediterráneo.
Notas de musgos y especias: La fragancia de un espacio evocador.
Fragancia amaderada de Figuier (Higuera) en una versión de perfume para interiores
La delicada sorpresa de una brazada de rosas en un vaso inédito.
Los almizcles íntimos imbuyen el cabello de sensualidad.
Una oda a las rosas más bellas en una bruma perfumada para el cabello.
Rosa y bayas mezclan sus fragancias en un vaso de porcelana.
La generosidad de la rosa de Bizancio en una crema de rica textura.
Una tuberosa embriagadora en su vaso de porcelana roja.
Claroscuro perfumado en la ruta de las especias y de la vainilla.
Una bruma perfumada de rosas tiernas. Una mañana de mayo.
Una bruma perfumada con rosa chipre en un homenaje impalpable a París.
Lo mejor de la granada para renovar la piel.
Una infusión de las rosas más bellas en esta oda a la flor entera.
El 34. Cinco mechas para una fragancia emblemática.
Rosas, higueras, bayas. Un trío emblemático.
Musgos, especias. Una fragancia inclasificable en un objeto exclusivo.
Rosas frescas y bayas de grosellero cortadas a mano.
Un generoso ramo de bayas y rosa en un gesto poético.
La fragancia de bayas y rosa se va de viaje.
El vibrante encuentro entre la grosella negra y la rosa.
Un viaje olfativo compuesto por tres perfumes más vendidos.
Una armonía de bayas y rosas en un vaso hecho a mano.
Una delicada flor blanca se revela tierna y voluptuosa.
Otra dimensión de la cera: un gran jarrón elegante y exclusivo.
Un floral embriagador de los campos del sur de la India.
Esculpida por los vientos. La rosa del desierto—una obra maestra de arena.
Un motivo histórico para un objeto polivalente.